Que la sigan chupando: otra de vampiros

La sangre humana es recurso alimenticio en extinción para los vampiros del thriller futurista “Daybreakers” de los hermanos Peter y Michael Spierig. Un género con historia y futuro que entretiene desde los comienzos del cine. Con Ethan Hawke, Willem Dafoe y Sam Neill.

Es el año 2019 y la tierra está gobernada por vampiros. Los humanos que sobreviven, lo hacen en las afueras de las ciudades, son la resistencia contra el imperialismo vampírico. La suerte de los que cayeron cautivos es ser utilizados como envase de cultivo de sangre, que está en extinción.

La culpa es del capitalismo vampírico, que ha sobreexplotado a los humanos, materia prima fundamental de los nosferatu, cuya existencia ahora pende de un hilo.

El vampiro-díscolo (¿Vegetariano?) y científico hemonólogo Edward Dalton (Ethan Hawke), es uno de los encargados de buscar un sustituto del líquido bordó, la fórmula que investiga no está muy lejos de lograr su objetvo.

Pero los humanos lo contactan para revelarle un secreto que podría cambiar la historia: el líder de la resistencia, Lionel ‘Elvis’ Cormac (Willem Dafoe), pudo volver del estado de vampiro al humano. Pero al gurú imperialista-productor de materia prima Charles Bromley (San Neill) poco le importa una cura: sólo está interesado en vender el líquido sustituto de la sangre para perpetuarse en la posición dominante en el mercado.

Inquietante, terrorífica y hasta creíble, es la propuesta de los hermanos Peter y Michael Spierig en “Daybreaker”, que se estrena el jueves en la cartelera porteña. Ambos como dupla, tienen en su haber la película “Undead” del 2003, donde una lluvia de meteoritos desata una plaga zombie.

El filme, una coproducción australiana-estadounidense, tiene dos partes bien diferenciadas. Los 45 minutos iniciales plantean el problema de manera brillante. Pero como suele suceder en muchas películas, cuando llega el tiempo de comenzar a cerrar las puertas abiertas, se cae en resoluciones demasiado rápidas y pueriles.

Nada de eso eclipsa, sin embargo, los logros en la caracterización de los vampiros y su versión mutante: monstruos espantosos que atemorizan tanto a vampiros “legales” como a humanos.

Tampoco ensombrece la espectacularidad de los efectos especiales, que sin embargo están bien dosificados. Escenas dantescas se suceden; explosiones de cabezas, cuerpos y extremidades parecen aterrizar sobre la platea que es presa fácil de un muy buen manejo del suspenso y la sorpresa.

La mejor actuación la traza Willem Dafoe, el líder de la resistencia, al que lo ayudan en su labor, algunos gags y apariciones oportunas. No es el caso de Hawke, que compone anodinamente al científico vampiro que quiere ayudar a los humanos.

Sam Neill, quien encarna a Charles Bromley, dueño de la compañía productora de sangre y oponente final de Hawke, es el capitalismo personificado, claro que bajo el supuesto algo simplista de metaforizarlo con el vampirismo chupasangre. Pero para la trama, funciona, sobre todo en época de públicos globales sensibles con la “crisis mundial” y sus efectos sociales.

Paradójicamente, esta vez el remedio del mal estará en la succión de sangre. O sea que la solución reivindicará la extrapolación de otra célebre frase de Diego Maradona, esta vez, los vampiros a la cura, “La tienen adentro”.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Peliculas, Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s